B-U-G-S
Solo show
Emilio Bianchic
Sala Negre, Las Cigarreras, Alicante
Texto por Agustina Bornhoffer
0001
La cocina cree saber para qué existe cada cosa. Todo tiene función, tarea, etiqueta. El orden está claro y la falta de el resulta vergonzosa. Alguien destapa un frasco esperando que no hayan testigos, lo hace para comprobar que nada haya entrado. Lo inesperado no huele. Lo inesperado sabe esperar.
0010
Una sinergia de bicho aparece sin pronunciarse. No hace falta. No busca comida ni refugio. Se comporta como si la indiferencia fuera su única tarea, como si no conociera el concepto de estar fuera de lugar. No invade ni huye. Ignora su rol y fracasa como amenaza. Lleva el porte de quien se disfraza para una fiesta a la que no fue invitado. Es un cuerpo indiferente, un gesto que insiste sin saber que está siendo observado.
0011
El error imita a quien no sabe mentir: queda expuesto sin justificarse. Tal vez la equivocación, cuando no es consciente de sí misma, se vuelve descanso. Una torpeza tranquila, casi amable, que trabaja mal de buena fe.
0100
Una mariquita que no interpreta su propia condición de intruso. No se defiende. No se adapta. Su estrategia es no tener estrategia. Permanece ignorante frente a la necesidad colectiva de buscar un propósito o una razón de ser. Sin quererlo se vuelve atractivo al eliminar el paso del tiempo de la ecuación.
0101
Alguien recuerda haber juntado hormigas en un tupper. Un pasatiempo ridículo que enseñó, sin querer, que la curiosidad infantil también puede ser repugnante si se acerca demasiado a lo pequeño. “Nadie quiere una hormiga sola”, dice una voz. Nadie sabe qué hacer con su individualidad. Tal vez la hormiga no sea ejemplo de nada; tal vez solo sea la excusa perfecta para seguir justificando lo injustificable.
0110
El insecto mueve sus nuevas alas con una esperanza que nadie le ofreció. Un cuerpo que no fue hecho para volar decide imitar el vuelo; tal vez por la misma razón por la que deseamos cosas que no necesitamos. Un deseo tan absurdo como contagioso. Nadie espera nada del bicho, y aun así insiste, como si también tuviera derecho a equivocarse. La esperanza es una lógica sin fundamento: un error que se toma en serio a sí mismo.
0111
Entra a escena una canción que, hasta entonces, había estado guardada. Una voz célebre sostiene una épica que la criatura no puede cumplir. Pero el canto no retrocede. Acompaña algo que nunca despegará. Volare suena como promesa celestial para alas de supermercado, de caída violenta. Nadie aplaude el fracaso. Nadie lo corrige. Simplemente somos espectadores de lo que una vez consideramos indeseable.
18.12.2025